Miles de aves migratorias hacen parada cada año en un rincón mágico de Cantabria, y tú puedes verlas de cerca. Las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel forman uno de los humedales más importantes del norte de España y un paraíso para los amantes de la naturaleza y la ornitología. Este espacio protegido, de gran valor ecológico, sirve de refugio, descanso y zona de alimentación para cientos de especies a lo largo del año. Con algo de paciencia y unos prismáticos, el avistamiento de aves en Santoña te permitirá observar garzas, espátulas, avocetas, correlimos o ánsares, entre muchas otras aves que se dejan ver entre las marismas, las rías y las playas. Los meses de otoño e invierno son especialmente interesantes por la llegada de aves migratorias, aunque cada estación ofrece algo distinto. Además, la zona cuenta con senderos y puntos de observación que permiten disfrutar del paisaje con tranquilidad, ideal para hacerlo en familia, en pareja o con amigos. El avistamiento de aves en Santoña es una experiencia relajante y diferente para conectar con la naturaleza durante tu estancia.